
Soñé que nada había cambiado, que mi mundo seguía siendo el mismo que el de aquellos tiempos…que mi ilusión seguía siendo la misma, que mi sonrisa era verdadera…
Soñé que llegaba casa y, como en aquellos años, mi padre premiaba mis estudios haciéndome creer que me compraría un instrumento si todo seguía bien. ¿Qué vas a querer que te compre? –me preguntaba. Y yo le respondía que un violín. Era feliz creyendo que mi padre me lo iba a comprar, estudiaba con ganas porque tenía una ilusión.
Soñé que los niños de la calle se llegaban a por mi, se sentaban mientras mi madre me preparaba la merienda, y luego nos íbamos al parque a jugar. Teníamos un club y nos lo pasábamos genial. Nos inventábamos canciones con sus respectivos bailes, hacíamos manualidades y al final del verano lo mejor de todo…la gran fiesta!!! Adornábamos los árboles del parque, llevábamos a nuestras madres, comprábamos chucherías y hacíamos todos los bailes que habíamos estado ensallando. Era feliz teniendo la ilusión de que mis amigos se llegarían y nos lo pasaríamos bien juntos.
Soñé que mi madre me acompañaba a la cama, me tapaba, me daba un beso y se iba en silencio, apagaba la luz y dejaba la puerta encajada porque me daba miedo de que la cerrara del todo. Mi hermano dormía en el mismo cuarto y cuando ella se iba nos hacíamos unas preguntas estúpidas xD:
-hermano
-que?
-está callendo hielo?
-si
-vale
…así nos tirábamos un buen tiempo, hasta que uno de los dos se cansaba. Era feliz sintiendo a mi familia tan cerca y siendo cociente de ello.
Soñé que me enamoraba! Que daba mi primer beso, con miedo, muchísimo miedo, temiendo a que todo saliera mal, a que no supiera besar a una persona!!! :S. Era feliz porque había sentido por primera vez algo parecido al amor, aunque en aquel momento pensara que lo era.
Soñé que todos los “te quiero” de mi vida, todas las miradas, todas las caricias, todos los suspiros…habían sido sinceros. Era feliz porque no era cociente de que la mayoría de ellos se trataban de un simple juego.
Desperté! Me di cuenta de que esas promesas que me hacía mi padre eran stúpidas, de que mis amigos no se llegan a mi casa todas las tardes para que nos lo pasemos bien juntos, desperté y me di cuenta de que mi madre ya no me acompaña cada noche a la cama, de que no todos los “te quiero” de mi vida han sido sinceros, ni todas las miradas, ni todas las caricias, ni los suspiros…. Ahora…ahora me pregunto si aún sigo siendo feliz, ahora me pregunto cual es mi ilusión